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El PRD y Oaxaca

Por Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ

El conflicto oaxaqueño se extiende a la capital de la República. Su estrategia de contener la intervención gubernamental para restaurar el estado de derecho en Oaxaca, le permitió llegar al Distrito Federal en donde anunció movilizaciones y el rechazo contundente a la propuesta de solución de la Secretaría de Gobernación.

Una situación que se radicaliza con el asesinato del maestro de matemáticas de la secundaria técnica número 1, Jaime René Calvo Aragón, dirigente de la disidencia del sindicato que controla el sentista Enrique Rueda Pacheco, quien se intenta deslindar del crimen pese a que instigó el linchamiento político contra sus adversarios.

Sin embargo, el asesinato recuerda la forma en que cayó abatido a principios de los 80 el maestro mexiquense Misael Núñez Acosta, que se enfrentó a la chiapaneca Elba Esther Gordillo Morales en la sección 36 del SNTE y que ahora, al frente de la dirigencia nacional reconoció haber entregado dos cheques a Rueda Pacheco.

Hay otra víctima de la anarquía impuesta en Oaxaca. Un joven motociclista se degolló al pasar cerca de una barricada en que se había instalado un cable. El deslinde de los organizadores del movimiento, también se deslindaron de su responsabilidad. En contaste, apelan a la negociación pacífica con el gobierno y el rechazo de la fuerza.

Bajo el supuesto de aceptar la propuesta del 4 de octubre de la Secretaría de Gobernación, el gobierno federal canceló la recuperación de la capital oaxaqueña y la restauración del Estado de Derecho por medio de la Policía Federal Preventiva apoyada con efectivos militares.

Para el 7 de octubre se rechazó tajantemente la propuesta y se endureció al exigir que después de la renuncia del gobernador Ulises Ruiz se puede iniciar la negociación, una posición coincidente con la expresada por los mandos perredistas, por lo que se intuye que el conflicto oaxaqueño necesita y obtuvo tiempo para ampliar su incidencia al D. F.

Habrían dos razones a la vista: 1.- Que el gobierno perredista de la capital se muestra inclinado a respaldar al movimiento que cuenta con células en Iztapapala y Netzahualcyotl y 2.- Conciliar los tiempos electorales de Tabasco y  la unción como presidente “Legítimo” de Andrés Manuel López Obrador programado para el próximo 20 de noviembre.

El caso Oaxaca, entonces, adquiere otra dimensión de pronóstico reservado para el panista Felipe Calderón Hinojosa, amenazado por el perredismo de impedirle que asuma la Presidencia el 1 de diciembre en el Congreso de la Unión, con la agravante de que los 148 legisladores del PRD ya le impidieron rendir su último informe al señor Vicente Fox.

Se tendría entonces, que al impedir la presencia del presidente Electo se presione la realidad virtual de que el Congreso de la Unión tenga la obligación de constituirse en Colegio Electoral para nombrar un presidente interino, con las dos terceras partes del número total de miembros.

Hay un problema: El Artículo 83 constitucional ordena que “El Presidente entrará a ejercer su encargo el primero de diciembre y durará en él seis años”. Y el Artículo 87 manda que “El Presidente, al tomar posesión de su encargo, prestará ante el Congreso de la Unión o ante la Comisión Permanente”, sin exigir que sea en el Recinto Parlamentario.

Parecería, entonces, que se incubó el huevo de la serpiente por la falta de habilidad política y omisión en el cumplimiento de las responsabilidades de la administración saliente y la ambición de poder de un grupo cuya cabeza visible es el tabasqueño López Obrador y sus operadores salinistas, ya que el origen del financiamiento, permanece oculto.

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